La bancada naranja se consolida como el poder decisivo que define la estabilidad del Gobierno mediante votos y alianzas estratégicas.
El poder de la bancada naranja: Fuerza Popular y el respaldo estratégico a José Jerí definen hoy el rumbo político del país. Esta alianza se manifiesta en el Congreso, donde las decisiones sobre quién sostiene al presidente se toman voto a voto.
El destino de un mandatario depende directamente de quién sostiene su gestión y quién decide retirarle el respaldo parlamentario. Fuerza Popular pone la lupa sobre el control que ejerce para mantener o desestabilizar la gestión actual.
Relación entre Fuerza Popular y José Jerí
La influencia del partido liderado por Keiko Fujimori es clave para entender quién permanece en el cargo y quién deja la presidencia. Con una bancada de 20 legisladores, el fujimorismo actúa como la pieza de unión en las decisiones parlamentarias más relevantes.
Su capacidad de maniobra se evidencia en momentos de crisis, censuras o procesos de vacancia contra el Ejecutivo.
La relación entre el fujimorismo y el actual presidente del Congreso, José Jerí, se formalizó en julio de 2025. Durante la presentación de la lista multipartidaria, el entonces vocero Arturo Alegría anunció un apoyo monolítico hacia la candidatura de Jerí. Esta conexión naranja ha sido fundamental para consolidar la estructura actual del Poder Legislativo peruano.
Fernando Rospigliosi y Patricia Juárez respaldan a Jerí
En la actualidad, el congresista Fernando Rospigliosi, quien ejerce funciones en la directiva, ha manifestado su respaldo ante las dificultades de Jerí. Esta postura es compartida por la totalidad de su bancada, que no ha dudado en lanzar un salvavidas político al legislador. La disciplina interna de la agrupación permite que estas acciones de protección se ejecuten de forma cohesionada.
Incluso figuras con trayectoria dentro del partido, como Patricia Juárez, mantienen la disciplina parlamentaria pese a mostrar ciertas reservas. Juárez acata las decisiones institucionales de su organización, priorizando la postura unificada que caracteriza a su grupo parlamentario. El respaldo a Jerí se mantiene firme bajo las órdenes directas de la cúpula del partido naranja.
Votos prestados y el precio de la gobernabilidad
El control político de Fuerza Popular se extiende también hacia el Consejo de Ministros y su relación con el Ejecutivo. Un ejemplo de esta dinámica ocurrió durante la censura al ex premier Gustavo Adrianzén, comunicada personalmente por la lideresa. Keiko Fujimori informó al funcionario que la decisión no era personal, sino una medida política necesaria de su agrupación.
Más allá de los acuerdos formales, existen conexiones que vinculan a miembros del partido con el entorno cercano del presidente. Alicia Camargo, funcionaria de extrema confianza de Jerí, continúa acompañándolo en sus actividades oficiales pese a las tormentas políticas. Estas redes de confianza refuerzan los vínculos entre el despacho presidencial del Congreso y la bancada mayoritaria.
Asimismo, se han observado interacciones en redes sociales con jóvenes figuras políticas del fujimorismo, como es el caso de Flor Meza. La candidata a diputada por la agrupación naranja ha recibido atención constante por parte de Jerí en sus plataformas digitales. Estas interacciones virtuales denotan una cercanía que trasciende las funciones estrictamente legislativas entre ambos sectores políticos.

