La medida busca dotar a las autoridades escolares de facultades disciplinarias directas para intervenir frente a casos de agresión entre estudiantes.
El Ministerio de Educación (Minedu) evalúa la implementación de un marco normativo que contemple la expulsión de estudiantes que incurran en actos de violencia dentro de los colegios.
La medida busca dotar a las autoridades escolares de facultades disciplinarias directas para intervenir frente a casos de agresión entre estudiantes en las instituciones educativas.
Según el titular del sector, José Antonio Chang, se alistan nuevas disposiciones para regular la convivencia escolar y restituir el principio de autoridad.
“No podemos tener un agresor al costado del agredido“, sostuvo el ministro al sustentar la necesidad de sancionar las faltas graves.
Ministerio de Educación sobre sanciones disciplinarias
La propuesta formulada por el Minedu plantea una escala progresiva de medidas disciplinarias que podrán aplicar las autoridades de los planteles educativos.
La normativa en evaluación abarca desde amonestaciones verbales y escritas hasta suspensiones de matrícula y de actividades académicas, contemplando la expulsión para casos de extrema gravedad.
Con respecto al procedimiento de aplicación de estas sanciones, el ministro de Educación detalló el alcance de la directiva:
“Este reglamento que pensamos sacar, esta directiva, tendrá que tener sus instancias: amonestaciones verbales, escritas, suspensión de la matrícula, suspensión de las actividades académicas y que podría llegar hasta la expulsión si fuera el caso“.
La medida tiene como objetivo corregir situaciones recurrentes de violencia detectadas en las aulas.
Continuidad del derecho a la educación
El Ministerio de Educación precisó que la aplicación de la separación o expulsión de un centro escolar no implica la privación del derecho constitucional a la educación para el estudiante sancionado.
La regulación establece alternativas pedagógicas para que el alumno continúe con sus estudios fuera del entorno escolar donde ocurrió la agresión.
En esa línea, la autoridad educativa remarcó la importancia de resguardar a la víctima sin interrumpir la formación del agresor:
“Eso no significa restringirle el derecho de estudio al agresor. Podrá ir a un Centro de Educación Básica Alternativa, en las noches, o los sábados o domingos, o tal vez de manera virtual, pero no puede estar en el mismo centro educativo en que está al que él agredió“.
Asimismo, reafirmó la importancia de restituir las herramientas de control institucional en las escuelas:
“La reposición del principio de autoridad, las normas que permitan que la escuela dentro de sus atribuciones pueda tomar medidas correctivas, lo va a hacer“.
Fuente: Willax, 29/09/26