Beto Ortiz rechazó la justificación de Juntos por el Perú sobre la supervisión carcelaria y acusó una maniobra para victimizar al exmandatario golpista.
Beto Ortiz arremetió duramente contra el parlamentario Ernesto Zunini tras las justificaciones brindadas por este último sobre las recurrentes visitas de la bancada de Juntos por el Perú al expresidente Pedro Castillo en el penal de Barbadillo.
Zunini sostuvo que las casi 70 visitas registradas corresponden al ejercicio de sus facultades constitucionales para fiscalizar las condiciones de carcelería de cualquier recluso y denunció una presunta campaña mediática para fragmentar a su grupo político. Sin embargo, el conductor televisivo desestimó categóricamente dicho argumento, calificándolo como una estrategia explícita para victimizar al exmandatario tras su fallido golpe de Estado.
La defensa de Zunini y las acusaciones de persecución mediática
En sus declaraciones, el diputado Zunini rechazó que existan irregularidades en los ingresos al recinto penitenciario y argumentó que la labor de los legisladores abarca la constatación del respeto a los derechos humanos de los internos.
Asimismo, arremetió contra un sector de la prensa, al que acusó de informar de manera parcializada y de atentar contra la democracia, el pluralismo informativo y la libertad de expresión. Según el parlamentario, la exposición mediática sobre las visitas de su bancada busca generar divisiones internas e inducir una percepción pública negativa sobre su labor legislativa.
La dura respuesta de Beto Ortiz frente al relato de la victimización
La postura de Zunini fue rechazada de inmediato por Beto Ortiz, quien tildó de “risible” y “ridículo” que pretendan dar lecciones sobre libertades civiles quienes respaldaron una interrupción del orden democrático. El periodista sostuvo que la narrativa impulsada por la izquierda busca convertir a un golpista en una especie de mártir o héroe político para despertar empatía e identificación en la ciudadanía.
Ortiz cuestionó la frecuencia de las visitas e ironizó sobre la supuesta necesidad de inspeccionar el Penal Barbadillo de día, noche y madrugada, recordando que las condiciones de reclusión de los expresidentes son dignas, austeras y superiores al promedio de la población penal del país.
“A otro perro con ese hueso”: El rechazo al mito del campesino abusado
Finalmente, el comunicador afirmó que estas acciones buscan alimentar el mito del “pobrecito campesino abusado”, narrativa que, según sus palabras, fue la misma que los llevó al poder y que hoy intentan sostener a falta de argumentos políticos. Ortiz remarcó que en el penal de la DINOES no existen abusos ni torturas, sino instalaciones que cuentan con lo necesario para una vida decorosa. Con la frase “a otro perro con ese hueso”, concluyó que la opinión pública ya no se deja engañar por intentos de presentar al exmandatario como un líder perseguido.
Fuente: Willax, 12/08/26