Los informes sugieren un intento por justificar una condición de salud de alta complejidad para favorecer un beneficio penitenciario.
Nuevos documentos a los que accedió ‘Beto a Saber’ complican la situación del expresidente y golpista Pedro Castillo.
Recientes informes médicos de EsSalud revelan presuntas irregularidades en los traslados y diagnósticos del exmandatario.
Los documentos sugieren un intento por justificar una condición de salud de alta complejidad para favorecer un beneficio penitenciario.
La ruta de los traslados en tiempo récord
El historial médico del investigado muestra un circuito de derivaciones institucionales inusual.
El paciente fue movilizado de manera consecutiva desde el hospital de Vitarte hacia el Hospital Carlos Alcántara, y posteriormente al Hospital Edgardo Rebagliati.
La celeridad de estos procedimientos contrasta con los plazos habituales que afrontan los asegurados del sistema público.
En el reporte del Hospital Carlos Alcántara se detallan únicamente molestias gástricas asociadas a factores cotidianos como el estrés o la alimentación.
No obstante, al concretarse la transferencia al centro de destino, el marco sintomático varió de forma sustancial en los registros oficiales.
Intervención de médicos auditores y registros
La adscripción temporal en el seguro potestativo contó con la participación de personal específico del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Entre las rúbricas figura el médico cirujano John Williams Lozano Asenjo, asignado al establecimiento Barbadillo, quien aparece registrado bajo la condición de familiar del interno en los formatos de atención.
Asimismo, el proceso de derivación final requirió la validación del médico auditor Walter Guillén Alatrista.
Este último funcionario fue el encargado de refrendar la documentación que facilitó el ingreso del recluso al Hospital Rebagliati, donde se estructuró el expediente médico definitivo que consigna un diagnóstico de mayor gravedad.
Fuente: Willax Noticias, 27/05/26
