El candidato presidencial por Juntos por el Perú enfrenta acusaciones de traición a sus mentores y aliados más cercanos.
Roberto Sánchez busca posicionarse como el sucesor político de Pedro Castillo de cara a una eventual segunda vuelta.
Utiliza elementos simbólicos como el poncho y el sombrero de paja para conectar con el electorado rural.
Sin embargo, su trayectoria política está marcada por acusaciones de traición a sus mentores y aliados más cercanos.
El actual candidato no proviene de sectores agrarios, sino de la gestión pública en Huaral y San Borja.
Su ascenso inició bajo la tutela de Yehude Simon en el Partido Humanista, quien fue su mentor y padrino de bodas.
Simon denunció públicamente que su pupilo le arrebató la organización partidaria mediante maniobras administrativas.
La captura de Juntos por el Perú
Para el año 2017, el político logró controlar las siglas de Juntos por el Perú (JPP), desplazando a la guardia fundadora.
Esta captura partidaria le permitió administrar aproximadamente 6 millones de soles en financiamiento público.
Durante el gobierno de Castillo, fue el único ministro que se mantuvo en el cargo durante cinco gabinetes consecutivos.
Su gestión en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo ha sido cuestionada por el uso de recursos públicos para gastos personales.
Documentos oficiales revelaron que la caja chica del ministerio se utilizó para cubrir lujos y servicios de lavandería.
El exministro Juan Sheput calificó este periodo como un momento crítico para el comercio exterior peruano.
Supervivencia política de Roberto Sánchez
El 7 de diciembre de 2022, mientras se ejecutaba el mensaje a la nación, presentó su renuncia inmediata.
No obstante, optó por la abstención en la votación de vacancia presidencial para mantener el respaldo del voto castillista.
A pesar de su discurso contra la denominada “mafia del Congreso”, sus votos han coincidido con sectores opositores.
Se alineó con bancadas de derecha para aprobar la bicameralidad y debilitar la autonomía de la Sunedu.
En la actualidad, el candidato califica los eventos de 2022 como un “golpe parlamentario” ante sus potenciales electores.
No obstante, ante la Fiscalía de la Nación brindó una versión distinta, calificándolo como un “golpe institucional”.
Fuente: Willax Noticias, 15/04/26
