Durante su trayectoria, el ahora candidato presidencial mostró un perfil liberal, pero ha mostrado coincidencias con el prófugo Vladimir Cerrón y el expresidente golpista Pedro Castillo.
El legado de Ricardo Belmont Cassinelli como alcalde de Lima está en el debate público tras las últimas encuestas electorales. Aunque muchos desean posicionarlo como un referente en la obra pública, los registros históricos y testimonios de la época plantean un panorama distinto.
Durante sus dos periodos (1989-1995), la capital enfrentó desafíos críticos de seguridad ciudadana, limpieza y ordenamiento urbano.
El director del diario Correo, Iván Slocovich, sostiene que el ahora candidato presidencial por el partido Obras fue el peor burgomaestre de la ciudad, basándose en el desgobierno que se vivía en esa época.
Según el periodista, la presencia masiva de comercio informal impedía incluso el tránsito de los camiones recolectores de basura. Esta situación convirtió a zonas emblemáticas, como los alrededores de Palacio de Gobierno, en focos de insalubridad y caos.
Polvos Azules y el colapso de la ciudad
Uno de los hitos más críticos de la gestión de Obras fue el incendio en el antiguo mercado de Polvos Azules. El 1 de enero de 1993, un siniestro consumió el recinto, que para entonces se consideraba una “bomba de tiempo” debido a la incapacidad municipal para reubicar a los ambulantes.
Las crónicas de la época estimaron pérdidas económicas superiores a los 11 millones de dólares. Informes periodísticos y portadas de diarios como Ojo describían a Lima como un “mercadillo” gigante en 1994.
La acumulación de desperdicios en la avenida Abancay y el Cercado de Lima generó una crisis sanitaria prolongada. A esto se sumó un paro de trabajadores de limpieza en diciembre de ese mismo año, motivado por la falta de pago de sus salarios.
Tiene procesos judiciales
Documentos de movimiento migratorio revelan que entre 1994 y 1995, el entonces alcalde se ausentó frecuentemente de la Municipalidad de Lima.
Sus viajes constantes a los Estados Unidos fueron justificados en su momento por problemas de salud en la columna. No obstante, diversos analistas señalan que esta fue una etapa de autoridad ausente en la comuna capitalina.
En la actualidad, Ricardo Belmont enfrenta complicaciones legales que podrían derivar en una sentencia de hasta siete años de prisión efectiva.
El proceso judicial corresponde a presuntos delitos de usurpación y hurto agravado tras un incidente con la emisora PBO.
Según el abogado Wilber Medina, el juicio oral se reiniciará próximamente, con una posible sentencia para finales del mes de junio que podría ser por siete años.
El empresario que inició su trayectoria con un perfil liberal ha mostrado coincidencias con figuras como el prófugo Vladimir Cerrón y el golpista Pedro Castillo. Este comportamiento refleja la trayectoria de un personaje que, pese al paso de las décadas, continúa presente en la coyuntura política peruana
Fuente: Willax, 7/04/26


