La comuna atribuye la crisis a la ruptura del contrato con el consorcio responsable del servicio y anunció medidas de emergencia, entre ellas la incorporación de nuevas compactadoras para reforzar el recojo de residuos.
La entidad municipal sostiene que rescindió el contrato por la falta de mejoras y, desde entonces, asegura haber activado un plan de contingencia con equipos y trabajadores propios para atender los llamados puntos críticos.
“A partir del 13 de diciembre el consorcio no envió ninguna compactadora. Desde ese momento lo hemos asumido nosotros, a pesar de las dificultades”, señaló el burgomaestre.
Asimismo, sostuvo que el distrito ya fue declarado en emergencia por el Ministerio del Ambiente (Minam), lo que permitirá implementar medidas extraordinarias. Aseguró que su gestión no está desprotegiendo al distrito, aunque reconoció que el servicio aún no opera con normalidad.
Alcalde Carabayllo anuncia compra de seis compactadoras
En respuesta a la crisis, el burgomaestre anunció la compra de seis nuevas compactadoras que se incorporarán progresivamente al servicio. “Las tres primeras las tendremos este miércoles y las otras tres el viernes aproximadamente”, afirmó.
Mendoza también aseguró que la comuna apunta a “cortar la tercerización”, al considerar que este modelo “le ha hecho mucho daño al distrito”, además de generar un gasto excesivo.
Se espera que, con la llegada de las nuevas unidades, el recojo de basura se regularice en los próximos días. Entretanto, vecinos continúan exigiendo una solución inmediata ante los riesgos sanitarios que representa la acumulación de residuos en plena temporada de verano.
Fuente: La República, 4/1/26
