El docente Edmundo Lizarzaburu advirtió que la cifra supera el promedio de la OIT para Latinoamérica y que la tendencia se incrementó.
Siete de cada diez jóvenes peruanos tienen empleo informal, una cifra que supera el promedio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para Latinoamérica.
El profesor de administración y finanzas Edmundo Lizarzaburu precisó que el porcentaje llega al 72 % o 73 % y advirtió que la tendencia se incrementó.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), “los ninis” representan casi el 25 % de la población. El especialista proyectó que la informalidad juvenil podría seguir creciendo en el primer trimestre de 2027.
¿Cuántos jóvenes peruanos tienen empleo informal y cómo se compara con la región?
Siete de cada diez jóvenes peruanos tienen empleo informal, lo que equivale a un rango de 72 % a 73 %, según Edmundo Lizarzaburu. El docente señaló que el promedio calculado por la OIT en Latinoamérica es de 55 % a 60 %, por lo que el Perú está por encima de la media regional.
Atribuyó el fenómeno a que los jóvenes de 18 a 25 años no encuentran espacio en el mercado laboral formal y a la brecha entre la capacitación que reciben y lo que el mercado requiere. Universidades y centros técnicos impulsan temas de tecnología para cerrar esa distancia.
Ninis, informalidad y la ausencia de previsión a largo plazo
Lizarzaburu diferenció el empleo informal del empleo en planilla, las prácticas profesionales y el posterior ingreso a planilla pertenecen al ámbito formal. Indicó que “los ninis”, que no trabajan ni estudian, son casi el 25 % de la población según el último estudio del INEI.
Añadió que la formalidad no atrae a los jóvenes porque no se les demuestra su importancia de cara a la jubilación, no están en una AFP ni en la ONP y no construyen previsión para los 40 o 50 años.
Sectores formales, informalidad de servicios y la diferencia entre emprendimiento y cachuelo. Los sectores que concentran lo formal son tecnología, educación y construcción, mientras que la informalidad está ligada sobre todo a servicios y se presenta como un mix de giros.
El especialista precisó que el emprendimiento se diferencia del cachuelo: un negocio es formal cuando paga impuestos y cuenta con un fondo de pensiones.
Señaló que las políticas públicas deberían explicar la diferencia entre ser formal y ser informal para motivar a los jóvenes, en lugar de plantear subsidios o bonificaciones.
Incremento de la informalidad juvenil y el impacto del fenómeno de El Niño
La informalidad juvenil se incrementó según el INEI un 9 % a 10 %, aunque Lizarzaburu estima que el aumento supera el 20 %. Atribuyó el alza a la falta de alternativas claras y advirtió que con el fenómeno de El Niño será más complicado que los jóvenes accedan a la formalidad.
Proyectó que en el primer trimestre de 2027 la informalidad juvenil y en general podría incrementarse, ante un abanico de alternativas informales que consideró casi infinito.
Lizarzaburu recomendó a los jóvenes completar su formación con herramientas tecnológicas como Excel y Word, y convertir el cachuelo en un emprendimiento. “Para invertir hay que ahorrar, para emprender hay que conocer y para conocer hay que capacitarse”, afirmó.
Fuente: ATV.pe., 22/10/26
