Durante la visita de Keiko Fujimori, Bukele destacó que las situaciones de inseguridad en ambos países son diferentes y no se pueden abordar con las mismas medidas. El mandatario salvadoreño señaló que cada sistema de seguridad debe responder a las necesidades específicas del país donde se aplica.
La visita de Keiko Fujimori a El Salvador
La presidenta Keiko Fujimori viajó a El Salvador para reunirse con su homólogo Nayib Bukele. La mandataria estuvo acompañada por los ministros Carlos Espá (Relaciones Exteriores), César Astudillo (Interior), Ernesto Álvarez (Justicia y Derechos Humanos) y Luis Dyer (Salud). La visita, que se prolongará hasta el 31 de octubre, tiene como objetivo abordar asuntos relacionados con la seguridad ciudadana y la lucha contra la delincuencia organizada transnacional, según informó el Estado peruano.
El desplazamiento se produce en medio de la crisis de inseguridad que atraviesa el país y será financiado íntegramente con recursos públicos. El viaje de la comitiva, incluida la mandataria, representa un desembolso de US$19.616,15 para el Estado peruano. De acuerdo con la resolución publicada en el diario oficial El Peruano, US$12.686,15 se destinarán a cubrir los pasajes aéreos, mientras que los US$6.930 restantes corresponden a viáticos.
Durante sus primeras horas en territorio salvadoreño, Fujimori visitó el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), donde elogió la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno de Bukele. «El proceso que ha seguido El Salvador para conseguir la paz y la tranquilidad con este modelo exitoso, el modelo Bukele», manifestó.
Asimismo, sin presentar mayores elementos que respalden sus afirmaciones, la mandataria reiteró el discurso que expuso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y sostuvo que en el Perú se ha debilitado y desprotegido a las fuerzas del orden. «Lamentablemente, décadas siguientes, el Perú nuevamente debilitó sus instituciones y, lo que es peor, debilitó y persiguió a sus Fuerzas Armadas y a su Policía Nacional», afirmó.
Fuente: La República, 29/10/26
