Inconsistencias entre peritajes y testimonios de familiares siembran dudas sobre el fallecimiento de un suboficial en la ciudad de Trujillo.
La madrugada del domingo 30 de agosto, la ciudad de Trujillo registró una jornada violenta que incluyó el secuestro de un empresario minero, cuatro asesinatos y el posterior deceso de un efectivo policial de 21 años.
La víctima fue identificada como Diego Vela, un suboficial de tercera de la Policía Nacional del Perú que horas antes se encontraba en la discoteca Nosso, el mismo establecimiento donde estuvo el empresario Jenss Lara previo a su captura.
El caso incluyó la presencia de falsos policías y un ataque armado en la vía pública. Apenas dos horas después del atentado en la calle Húsares de Junín, la central 105 de la policía notificó un reporte por proyectil de arma de fuego frente a la vivienda del agente.
Diagnósticos médicos en contradicción
El suboficial Diego Vela ingresó a emergencias del Hospital Belén de Trujillo, donde la médica Zilly Abanto Maldonado registró una atención por traumatismo encéfalo craneano severo y heridas múltiples por PAF. Sin embargo, la necropsia oficial determinó que la causa del deceso fue fractura de cráneo, fracturas costales e hemorragias internas, omitiendo lesiones por impactos de bala.
Sobre las primeras alertas recibidas, Víctor Rodríguez, abogado y tío del agente, señalo. “Nos comunican que en la madrugada 6 o 7 de la mañana que nuestro sobrino habría sufrido un atentado, mi persona y los padres de Diego y más familiares nos hemos trasladado de forma inmediata”.
Respecto al estado del cuerpo, el letrado sostuvo. “Yo le revisé todo el cuerpo, lo he abrazado, lo beso y le levanté la cabeza y no tiene nada, hay un video donde se ve el impacto que ha sido fuerte, no reventó el cráneo, ha reventado por dentro”.
Declaraciones de la madre de Diego Vela
Por su parte, Jesica Rodríguez, madre de la víctima, relató la llegada al establecimiento médico. “Mi hijo ha llegado al hospital con vida, una amiga ha estado ahí, y le ha tocado la mano y le dijo: espera que tu madre está en camino, en el trayecto me dijeron que había fallecido”.
Asimismo, la madre descartó la versión de un ataque con armas durante las diligencias. “Llegamos al hospital el cuerpo ha estado ahí, tengo fotos de su cuerpo, mi hijo no tiene nada de balas, no lo han tirado del departamento, jamás ha sido disparado”.
Testigos y nexos en la investigación
Las pericias sobre el secuestro en Trujillo involucran a Gianmarco Medina, quien afirmó haber trasladado a un implicado en los hechos. Medina declaró trabajar en seguridad ciudadana para el exalcalde de Pataz, Aldo Mariños, versión rechazada por la exautoridad al negar vínculo laboral.
Actualmente, el cuerpo del suboficial Diego Vela descansa en Chimbote, mientras el Ministerio Público mantiene diligencias sobre el crimen organizado, las declaraciones testimoniales y los registros del Hospital Belén.
Fuente : Willax, 4/09/26