Diego Jara Otoya, un joven de 19 años, quedó gravemente herido tras la detonación de un explosivo en la discoteca Dali.
La madrugada del sábado 7 de marzo, aproximadamente a las 3:30 a. m., se registró la explosión de una granada en el interior de la discoteca Dali, ubicada en la ciudad de Trujillo.
El atentado criminal dejó un saldo de 30 personas heridas, quienes fueron alcanzadas por la detonación mientras se encontraban en las instalaciones del local nocturno.
Tras el suceso, la Municipalidad Provincial de Trujillo clasusuró el establecimiento al constatar el ingreso de menores de edad y el funcionamiento fuera del horario permitido, el cual rige hasta la 1:00 a. m., constantó ‘Beto a Saber’.
Entre los afectados de gravedad se encuentra Diego Jara Otoya, un joven de 19 años egresado de la carrera de laboratorio clínico. Según denunciaron sus familiares, el personal de seguridad de la discoteca retiró al joven del local mientras se encontraba inconsciente, dejándolo en la vía pública.
“A mi hermano prácticamente lo sacaron afuera de la discoteca, lo botaron. No se han hecho responsables para nada”, declaró Roger Jara Castillo, hermano del herido.
“Para deslindar responsabilidades, ellos lo sacan a la calle y lo tiran. Él de repente podría estar un tanto bien si no hubiesen hecho esto. Por eso yo quiero hacer una denuncia contra estos señores y contra el dueño de la discoteca por tener esa clase de seguridad”, dijo el tio de Diego Jara Otoya.
Captura de los delincuentes
La Policía Nacional del Perú, bajo el mando del jefe de la Región Policial La Libertad, Franco Moreno, informó la captura de tres implicados en el ataque.
Se trata de un menor de edad, en cuyo teléfono se hallaron coordinaciones y directivas para ejecutar el atentado, y dos adultos capturados en el Sauna Lascy. Las investigaciones preliminares vinculan el hecho a una red de extorsión que afecta a diversos sectores de la ciudad.
No es la primera vez
Este no es el primer incidente de violencia relacionado con la discoteca Dali. En junio del año pasado, uno de sus socios y promotores, Bruno Salvatierra Aprenttice, fue asesinado por sicarios al salir de su vivienda.
Actualmente, el socio Frank Torres Solano se encuentra colaborando con las autoridades para esclarecer las fallas en los protocolos de revisión que permitieron el ingreso del artefacto explosivo al recinto.
Fuente: Willax Noticias, 9/03/26
