Aquellas personas nacionales o extranjeros, quienes tengan que visitar el santuario Inca de Machu Picchu a partir de este año 2026.
Deberán considerar un cambio importante en el costo de ingreso a éste Santuario Histórico, a partir del 1 de mayo del presente año entrará en actividad una nueva tarifa adicional destinada exclusivamente a la conservación del área natural protegida, la disposición forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la protección del medio ambiente y la gestión sostenible de uno de los destinos turísticos más emblemáticos del mundo.
Según lo establecido por el Sernanp, el nuevo pago se aplicará únicamente a los visitantes que ingresen al Santuario Histórico de Machu Picchu con fines turísticos, en ese sentido, los turistas extranjeros deberán abonar un monto adicional de 11 soles, mientras que los visitantes nacionales pagarán 5 soles más.
Este importe se sumará al precio regular del boleto de ingreso, que actualmente asciende a 152 soles para adultos extranjeros y 64 soles para ciudadanos peruanos, dependiendo del circuito turístico elegido.
Esta medida no alcanza a quienes accedan al santuario a través de la Red de Caminos Inka, ya que este ingreso se rige por una normativa específica previamente aprobada. De acuerdo con el Sernanp, la nueva tarifa responde a lo establecido en el Reglamento de Uso Turístico en Áreas Naturales Protegidas, el cuál señala que todo visitante debe contribuir económicamente por el derecho de ingreso, considerando que el turismo implica el aprovechamiento del paisaje y de los recursos naturales del área protegida.
El objetivo de este cobro adicional es generar recursos que permitan cubrir los costos asociados a la conservación, mantenimiento, monitoreo ambiental y manejo del flujo turístico dentro del santuario, la nueva tarifa se presenta como una herramienta de retribución ambiental, orientada a que el turismo contribuya directamente a la protección de Machu Picchu.
La medida busca reforzar la idea de que visitar una de las maravillas del mundo también implica asumir una responsabilidad compartida en su conservación para las futuras generaciones.
Lima, 7/02/26

