Acreditar un mínimo de
dos años de vida partidaria como requisito para la inscripción de un partido,
propuso hoy el analista Carlos Reyna, a efectos de fortalecer el sistema
político del país.
Consideró necesario
priorizar la reforma de la Ley de Partidos Políticos para dar medidas más
efectivas que permitan afianzar el desarrollo institucional de las agrupaciones
políticas, la cual no pasa por la presentación de firmas.
“Se debe eliminar las
firmas como requisito para inscribir a un partido y pasar a exigir que
acrediten un mínimo de dos años de vida partidaria para garantizar partidos
fuertes y no de fachada”, expresó.
Por ello, propuso que la
Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) sea el organismo encargado de
certificar el desarrollo de las actividades de formación política, democrática,
social y de educación de militantes de cada agrupación que aspira a
participar en procesos eleccionarios.
"Solo así se
verificará si son partidos que funcionan, viven, actúan y no solo aparecen en
época electoral. Esto fortalecerá el sistema democrático y resolverá la crisis
de informalidad en que vivimos", manifestó.
Sostuvo que el periodo de acreditación de vida partidaria debería extenderse a cinco años, si un partido pretende presentar una fórmula presidencial, y aplicarse dos años
en caso de elecciones regionales, locales y Congreso.
Sostuvo que el periodo de acreditación de vida partidaria debería extenderse a cinco años, si un partido pretende presentar una fórmula presidencial, y aplicarse dos años
en caso de elecciones regionales, locales y Congreso.
A su juicio no debería
incrementarse, sino mantenerse el número de comités partidarios provinciales y
distritales, fijados por ley, de un tercio de las provincias del país, equivalente
a 66 o 70, porque lo fundamental son las actividades para demostrar su
funcionamiento real.
Comentó que este sistema
se aplica en países como México.
También,
refirió que es erróneo pensar que a mayor cantidad de firmas se
mejora la calidad de un partido. “Lo único que ocasionan es que decenas de
membretes logren inscribirse ante el Jurado Nacional de Elecciones, pero no
asegura su funcionamiento real”, anotó.

