El crimen en Miraflores expone cómo el sicariato, antes asociado a otras zonas de Lima, comienza a irrumpir incluso en distritos considerados seguros y de alta vigilancia.
El terror llega a una zona exclusiva
Todo apunta a que se trató de un ajuste de cuentas. La modalidad utilizada es la del sicariato, cada vez más frecuente en Lima, aunque poco habitual en Miraflores. Los atacantes escaparon a toda velocidad en dirección desconocida, dejando tras de sí casquillos regados en el pavimento y una camioneta con los vidrios destrozados.
Relatos de los vecinos
Los testigos fueron quienes intentaron auxiliar a la víctima. “Escuché los dos balazos que sonaron, lo sacamos al herido, lo pusimos en la vereda, el doctor se puso a ver y comprobamos que tenía dos agujeros de bala en el cuello”, contó un vecino a un medio local. Otro añadió que, aunque Navarro fue trasladado de urgencia, no logró sobrevivir.
Dentro de la camioneta estaba su pareja, quien iba de copiloto. Ella salió ilesa, pero presenció el crimen de principio a fin. Entre lágrimas, confirmó que su compañero perdió la vida camino al hospital.
Investigación en curso
La Policía Nacional y el Serenazgo de Miraflores llegaron de inmediato para cercar la zona y recoger pruebas. Criminalística halló casquillos de bala y evidencias en la camioneta atacada.
La División de Homicidios de la Dirincri analiza cámaras de seguridad de la zona para dar con los responsables. Aunque la principal hipótesis apunta a un ajuste de cuentas, las investigaciones continúan abiertas.
Fuente: El Popular, 17/8/25
